Investigadores de la NASA utilizaron datos de seguimiento de precisión de la nave espacial OSIRIS-REx para comprender mejor los movimientos del asteroide potencialmente peligroso Bennu hasta 2300.

El resultado de los cálculos reduce significativamente las incertidumbres relacionadas con su órbita futura y mejora la capacidad de los científicos para determinar la probabilidad de impacto total y predecir las órbitas de otros asteroides. El estudio se publica en la revista Icarus.

Aquí el video: