En los octavos de final de la EURO 2021, Dinamarca terminó el medio tiempo con una ventaja parcial de 1-0. A pesar de algunos chispazos de Gareth Bale, la contundencia de los ganes se reflejó en el marcador. El segundo tiempo fue el acabose, muchos balones perdidos por parte de la media cancha galesa, y un sin fin de pases equivocados.

Incluso errores garrafales en defensa, fueron incrementando la ventaja de Dinamarca, 2-0, 3-0 y 4-0 transformándose en una reverenda goliza que ni Gareth Bale pudo evitar. Para clavar el último clavo, en una jugada ya casi al terminar el partido, un jugador de gales, fue expulsado, quedándose con 10 jugadores, y de ahí llegó el cuarto tanto danés.

La diferencia estribó en que Dinamarca, jugaba amplio y en conjunto, nunca prevaleció el individualismo, todos participaban, mientras que Gales, pecaba del individualismo y pérdida de balones en lugar de transitarlo rápidamente para evitar perderlo.