Sin lugar a dudas, la estrategia de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, va viento en popa: que México deje de importar combustibles, y se refinen en México, pero encontró la forma de negociar y en una jugada de doble o triple banda, consigue beneficios fundamentales para México. Como es bien sabido, México produce 3 tipos de crudo: Olmeca, del Istmo y Maya. El maya es crudo pesado y representa el 50% de la producción.

El Olmeca es el crudo súper ligero y del Istmo el ligero. En términos coloquiales el crudo súper ligero y ligero (Olmeca y del Istmo respectivamente) es el más fácil de procesar, pues contienen menor cantidad de azufre. En cambio el crudo Maya de denomina pesado, por tener mayor cantidad de azufre, es decir, es menos puro.

El objetivo sería dotar a la Refinería de Deer Park, de los 340 mil barriles diarios de petróleo crudo pesado que requiere y que fue diseñada para eso, para producir, los 110,000 barriles diarios de gasolina, 90,000 de diésel y 25,000 de turbosina, sin generar combustóleo. Y el resto de petróleo crudo sería procesado en México. De ahí la importancia de la refinería de Dos Bocas que estará destinada a procesar crudo Maya, es decir, crudo pesado, pues la el 50% de la producción de México es de ese tipo.

Y por otro lado, México al mantener la Refinería de Deer Park en Estados Unidos, sigue produciendo empleos en aquella nación, e incluso también podría generar empleos para mexicanos en aquella región. Lo ideal es que aparte de la construcción de la Refinería de Dos Bocas, Tabasco, se construya otra adicional, también para procesar crudo pesado (Maya) y así dejar de depender de la Refinería de Deer Park. Así los 800 mil barriles de crudo súper ligero y ligero estarían destinados a las 6 refinerías que tienen capacidad de procesar ese tipo de crudo, y los otros 800 mil barriles de crudo pesado para la Refinería Dos Bocas y la de Deer Park en Texas, mientras se construye una adicional en México para procesar crudo pesado.

Aquí el video: