Es febrero de 2015 en el Palacio de Hampton Court, en Londres. Holly Hampsheir, de 12 años, agarra su iPhone para hacerle una foto a su prima Brook.

Al día siguiente, ambas descubren que Brook no era la única en la foto. Una mujer alta, gris, que parece cubierta con una capa, la sigue. En una segunda foto, sin embargo, no aparece.

¿Es una sorprendente imagen de una torturada y extraña aparición o algo, digamos, con más sentido?

La respuesta, como veremos, dice más sobre cómo sacan las fotos los teléfonos inteligentes que sobre el mundo sobrenatural.

De hecho, este fantasma gris es solo la más reciente aparición en la fascinante historia de la fotografía de espíritus.

Desde la invención de la cámara han aparecido fantasmas en las fotos. Y con cada avance tecnológico emergen, o son conjurados deliberadamente, nuevos tipos de trazos fantasmales.

Aquí el video: