La ausencia de unas relaciones estables entre Rusia y la UE no resulta favorable ni para Moscú, ni para Bruselas, declaró el canciller ruso, Serguéi Lavrov, durante un encuentro con el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

“El principal problema con el que nos enfrentamos consiste en la ausencia de unas relaciones estables entre Rusia y la UE, entre los dos protagonistas de peso en el espacio euroasiático.

Por supuesto, se trata de una situación enfermiza que no resulta beneficiosa para nadie”, dijo el ministro de Exteriores ruso.

Lavrov aseguró que está dispuesto a responder a todas las preguntas que planea formular Borrell durante las negociaciones.

“Trataremos de no defraudarlo”, advirtió el canciller de Rusia.