Las prácticas anuales y repetidas de despidos masivos a final de año por parte de las empresas de Outsourcing, mejor conocidas como subcontratación, se les colocarán reglas claras para que dejen de explotar a los trabajadores, pues con ese mecanismo evadían pagarles primas, aguinaldo, reparto de utilidades y no generarles antigüedad.

El caso más descarado fue el del pseudo empresario poblano Raúl Beyruti, mejor conocido como “El Rey del Outsourcing”, que ha llegado a facturar en un año hasta 34 mil millones de pesos, claro, aprovechándose de despidos masivos en las empresas de Outsourcing que posee. Éste tipo ya es investigado por la UIF y la FGR, y esperamos que tenga su merecido castigo, además de que se le decomise su fortuna mal habida, pues es fruto del despido y no pago de prestaciones de ley a sus trabajadores.

Lo peor es que el 98% de sus ingresos provienen de la tercerización, y el resto lo tiene en negocios de restaurantes y acciones en los medios “Forbes” y “El Economista”. Pseudo empresarios como éste hay cientos o miles de casos, que deberán entrar en cintura, ya que la mayoría de empresarios ya están negociando con el Gobierno de México, la iniciativa de ley, para parar éstas malas prácticas.