Como ya se les hizo deporte a organizaciones que son financiadas por empresarios que se oponen a la Cuarta Transformación de México, llegó un nuevo amparo judicial que, ordena suspender nuevas obras en el tramo 2 del Tren Maya, el cual está a cargo de las empresas Cicsa, que es filial de Grupo Carso y de la española FCC Construcción, donde Carlos Slim es accionista mayoritario.

El tramo 2 va de Escárcega a Calkiní, en el Estado de Campeche, y Escárcega, es un punto clave para pues conectará los tramos de Palenque, Chetumal y Calkiní, donde se instalarán los talleres de reparación y mantenimiento de trenes.

Pero no todo está perdido, ya que aunque se trate de una Suspensión Definitiva, lo definitivo solo lo lleva por nombre ya que también se puede impugnar, de acuerdo a la Ley de Amparo, y como ejemplo tenemos las impugnaciones a Suspensiones Definitivas que se realizaron al Aeropuerto de Santa Lucía donde el Colectivo “No más derroches” de Claudio X González, fue quien las impulsó, pero al final ganaron las impugnaciones del Gobierno de México.

Y es que es un hecho que la impugnación puede llegar a un Tribunal de Circuito o a la mismísima Suprema Corte de Justicia con su poder de atracción, donde es un hecho que saldría avante el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.