Las autoridades chinas han impulsado y desarrollado varias aplicaciones de software y hardware que analiza datos del clima, como el Sistema De Monitoreo y Alerta Beidou, que a través de la recopilación inteligente de datos, logró predecir un deslave.

Actualmente existen 11 sistemas, 10 en áreas de alta peligrosidad, que monitorean movimientos de montañas, y que funcionaron a la perfección, pues horas antes del evento funesto, las alarmas del sistemas se activaron y permitieron que la zona fuera evacuada y efectivamente, ocurrió el deslave.

Hoy día China sufre de una de las oleadas de lluvia más fuertes de los últimos años. Dentro del Sistema Beidou, también existen botones de alarma que cualquier persona puede activar para ser auxiliada. En total fueron re-ubicadas 6 familias antes del deslave, lo cual salvó sus vidas, y aún cuando hubo pérdidas materiales inevitables, conservaron lo más valioso que es su integridad.