Quetzalli Blanco (Notimex). La pandemia de COVID19 en México ha mostrado un problema más de salud publica, que se ha intensificado en estos tiempos de confinamiento: la atención a la salud mental de la población.

La soledad, la pérdida de la rutina y hábitos ha implicado cambios sustanciales en las personas, a quienes el confinamiento, comienza a afectarles con trastornos de sueño y de alimentación, ataques de pánico, ansiedad, euforia, desesperación, frustración y depresión.