A pesar de los esfuerzos por mantener el acuerdo OPEP +, donde participó México, Arabia Saudita no cede y sigue ofertando muy barato el crudo.

Otra hipótesis sería que el mismo Estados Unidos pretende quebrar a la petroleras de sus país, para que Shell y Exxon se adueñen de ellas, al declararlas en quiebra.