Si la intención era darle un golpe a la economía China por parte de Estados Unidos, sin duda alguna, todo le salió mal, y los efectos directos no solamente y lamentablemente de decesos a los países de la ruta de la seda, y lamentablemente los efectos colaterales a todos los países del hemisferio, sí provocaron pérdidas, pero … fallaron en su objetivo principal.

La economía de la nueva potencia mundial solo contrajo su PIB en 6.8% y va viento en popa encendiendo de la nuevo la maquina de producción y reabriendo las fábricas paulatinamente, y no solamente y sorprendentemente, mostrando un subidón y una adaptación de su economía a los nuevos tiempos.





Ahora la economía que no se puede levantar es la estadounidense y Wall Street y los amigos del Estado Profundo, esperan son solo su rescate después del fiasco de su estrategia contra el gigante asiático y en sí contra el mundo.