Ante la crisis mundial por la pandemia del Covi-019 y de la guerra petrolera que ha desplomado el precio del petróleo, que ha impactado a los mercados globales, y a las “grandes” empresas mexicanas, que no solo se ha caído el valor de sus acciones en Wall Street, sino también en la Bolsa Mexicana de Valores.

“Empresarios”, si se les puede llamar así, claro, equivocadamente, piden a gritos al Gobierno del Presidente AMLO que aplique rescates empresariales como en Estados Unidos, Francia o Alemania, es decir, un Fobaproa 2 (otro Robaproa),
algo que ni en sus sueños guajiros pasaría.





Si bien les va, dejarán que se vayan a la quiebra y algún buen empresario, las compraría en ganga, siempre y cuando no tuvieran deudas, o fueran deudas muy pequeñas, que en el corto plazo le significará la recuperación de la inversión y jugosas ganancias.

Para el Presidente de México, la prioridad es el pueblo, y la pequeña y mediana empresa, que es la que produce el 90% de los empleos y la mayoría de la actividad económica.