Lamentablemente los gobiernos PRIANISTAS dejaron a México atado y unido a la economía de los Estados Unidos, vendiendo todas las empresas del Estado y dejándolas en manos de inversionistas extranjeros, principalmente del vecino país.

México no posee ni banca nacional ni banca de desarrollo, lo cual nos hace susceptibles a los golpes y crisis financieras externas, y más si vienen de la Potencia Mundial agónica como lo es Estados Unidos.





En el caso de que se desate una crisis en Wall Street derivado de la alta deuda que tiene el gobierno yanqui, la Reserva Federal se vería obligada a subir las tasas de interés, es decir, la deuda de todos los países que le deben dinero tanto al Banco Mundial como al Fondo Monetario Internacional, donde México está endeudado hasta las manitas por culpa de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y el más ladrón del mundo como Peña, el Estado Mexicano, que va a quedar en manos de Andrés Manuel López Obrador y MORENA, tendrá que pagar una deuda con intereses más altos.

Por esa razón, las declaraciones de AMLO, solo se va a cumplir con lo prometido en campaña pero no con todas las demandas del pueblo, pues técnicamente y financieramente, es imposible, pues el gobierno de AMLO, debe estar preparado, para la inminente crisis externa que se avecina, y debe mantener una política de no hacer crecer ni un peso más la deuda.