Ya no es una, no son dos, son varios eventos donde los alumnos son atacados y agredidos e incluso lamentablemente víctimas de muerte y no es una casualidad sino de un posible involucramiento de autoridades de Seguridad en la UNAM, con grupos porriles, con el fin de reprimir las protestas pacíficas de los estudiantes.

Ciertamente la Universidad es Autónoma y en ese sentido, una organización de todas las Facultades de la Máxima Casa de Estudios, sería necesaria para utilizar los mecanismos jurídicos para lograr a como de lugar, cambiar tanto al personal de seguridad universitario, como investigar posibles nexos con grupos porriles utilizados para amedrentar a la comunidad.





Si una de las máximas obligaciones de las autoridades universitarias, empezando por el Rector Enrique Graue, es garantizar la integridad física de los estudiantes. Como universitario, repudio las acciones de violencia desatadas por grupos ajenos a la UNAM, pero hago énfasis, en que si investigue la omisión de las autoridades de seguridad universitarias y su posible vínculo con grupos porriles, así como encontrar a los posibles autores intelectuales. Teófilo Licona (el cobra) durante décadas ha sido el jefe de “seguridad” de la UNAM, donde se debe de poner énfasis en las investigaciones.

 
Aquí el vídeo: