Hasta hoy día todas las actividades de crédito que realizamos, de la compra de un televisor, horno de microondas y en general cualquier electrodoméstico, en pagos, así como las tarjetas de crédito, etc. son reportadas a un organismo que centraliza y recopila toda la información.

El Buró de Crédito es un intermediario entre las instituciones de crédito y la gente que pide los préstamos o créditos. En realidad quien nos califica en la institución que confió en nosotros para prestarnos. De ésta forma, en ese sistema, se puede ver si una persona es buena pagadora y es un sujeto de crédito, dependiendo de la calificación que tenga.





Las calificaciones son las siguientes:

Calificación 1. Pagador puntual.
Calificación 2. Atraso de 1 a 29 días.
Calificación 3. Atraso de 30 a 59 días.
Calificación 4. Atraso de 60 a 89 días.
Calificación 5. Atraso de 90 a 119 días.
Calificación 6. Atraso de 120 días a 149 días.
Calificación 7. Atraso de 150 días a 12 meses.

Calificación 97. No pagó la deuda.

La calificación desaparece o se reinicia después de 6 años, sin embargo en caso de no pagar, la entidad financiera a la que no pagamos, nos tendrá boletinados, y más valdría acudir a realizar una re-estructuración. Hay una mecanismo adicional denominado “Quita”, donde la entidad negocia contigo, y por ejemplo, si debías 50 mil pesos, negocian que solo le pagues 30 mil pesos y borrón y cuenta nueva, “aparentemente”, sin embargo, en el histórico se verá reflejado que la entidad financiera tuvo una pérdida con tu crédito o quedó tablas (ni pérdida ni ganancia).





El reporte individual de Buró de Crédito se puede consultar gratis 1 (una) vez al año en cualquier oficina de la CONDUSEF (Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) o por Internet, a través de Buró de Crédito.

 
Aquí el video:
 
https://www.youtube.com/watch?v=aDpJMRpkwO4