Aún recuerdo cuando era 1999, cuando el PRI (Partido Revolucionario Institucional)y el gobierno de Ernesto Zedillo, después de la grave crisis, la macroeconomía crecía a tasas de 7% (siete por ciento), e incluso dejando vía libre a la Selección Mexicana, para sobrepasar sus límites, lo cual les permitió ganar la Copa FIFA Confederaciones.

Pero ni con todo eso, evitó el castigo popular, que aunque los conocedores ya sabíamos que Fox era igual que el PRI (Partido Revolucionario Institucional), ya la fuerza de Cuauhtémoc Cárdenas no fue suficiente, y Vicente Fox, nacía como una esperanza de los mexicanos.





Y como dice la canción de Emmanuel, todo se derrumbó, dentro de la farsa que representaba la transición panista, así como el derrumbe de las esperanzas de los mexicanos.

Solo bastó un sexenio, y si no hubiese sido por los votos que le aportó Elba Esther Gordillo con los miembros del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), Felipe Calderón, hubiese perdido, combinado con el software de Hildebrando y el tristemente célebre, Fraude Algorítmico, que le arrebató la victoria de AMLO y a los mexicanos.

Un país dividido, fragmentado, con un gobierno sin legitimidad, dio al traste 6 (seis) años más a México, y aún peor … un baño de sangre, inseguridad, desempleo, corrupción.





Y llegó 2012, y aparece nuevamente en la escena Vicente Fox, pareciendo como un cuento de Foxilandia, donde todo mundo era feliz (pero en la mente de Fox) y sucedió lo que ya se sabía siempre: Fox, sí era de la mafia del poder y apoyaba a Peña Nieto en su candidatura a la presidencia.

Ahora en 2018, sigue apoyando al PRI y atacando a AMLO, pero … pero … el tiempo ya enseño a los mexicanos la verdad de su rostro, y México despertó … El tigre despertó y ya nadie lo manipula ni engaña … y mucho menos … Vicente Fox … que ya ni su sombra .. cree en él …