El hecho de que sea casi es un hecho, valga la redundancia, de que AMLO (Andrés Manuel López Obrador) llegue a la presidencia gracias al voto masivo, la vigilancia y defensa del voto, nos convierte en unos tigres activos y no pasivos.

Ciertamente la banca hasta hoy cobra comisiones a costa del bolsillo de los cuenta habientes, que le generan grandísimas ganancias que se verán mermadas con la llegada de AMLO.





Pero ese no es el fin de su negocio. Simplemente es una transformación, tal cual como lo quizó dar a entender AMLO en su participación dentro de la 81a Convención de Banqueros de México.

El hecho de no cobrar excesivas comisiones no significa el fin de ese negocio depredador; al contrario, al tener mejor poder adquisitivo los mexicanos, que vaya mejorando paulatinamente, que se reduzca la deuda interna y externa, los bancos va a tener nuevos clientes potenciales, con el impulso a la regeneración de la clase media, que es la que siempre impulsa toda economía.