Si ya sabíamos de Trump y su ideología de supremacismo blanco, ésta ocasión se le descontroló su lengua en exceso y dijo que por qué Estados Unidos le tenía que abrir sus puertas a “países de mierda”, como El Salvador y África.

Un mal ejemplo y por mucho que intente crear guerra en el mundo para que Estados Unidos tenga excedentes por venta de armas, simplemente hay dos opciones: o que el resto de países le sigan el juego, se sientan agredidos y compren armamento de contrabando, o la otra y más inteligente, que todos empiecen a apoyar más a China y su nuevo instrumento económico: el Petro Yuán (que va en camino de sustituir al Petro Dólar).





De ésta forma, simplemente, con todo y su supremacismo blanco, quedará aislado poco a poco, para cederle el reinado a China. Un presidente de una potencia que quiera ser líder y ejemplo, debe ser Estadista y tener bastante diplomacia.