Nada que venga del PRI es bueno. Esa intención de que desaparezca el financiamiento público a los partidos, es una trampa para poder negociar con quienes tengan los grandes capitales ya de forma deliberada y descarada. El objetivo es reducir las partidas que se les asignan pero no abrir el financiamiento a grupos de militancia.

¿Por qué no? Porque una financiemiento de un militante puede ser desde la persona de a pie, es decir, cualquier ciudadano, trabajador, obrero, o campesino, e incluso, los grandes empresarios.





En otras palabras, estaríamos abriendo las puertas a la financiación privada o a la privatización del Sistema Electoral, ya más descaradamente, al servicio de los grandes capitales. ya no sería un Odebrech oculto y corrupto, sino legalizar el financiamiento de grandes empresas a partidos:

En conclusión: Reducir sustancialmente el financiamiento públicos a partidos políticos, pero no permitir la entrada del financiamiento privado.

Aquí el video de Julio Astillero:
 
https://www.youtube.com/channel/UCRja7nxirrJ4yEUa9pPkFmw