Desde hace 20 (veinte) años las autoridades de Estados Unidos tienen vetada la colocación del sello “Libre de Delfines” en el atún mexicano de exportación que compite en el mercado de Estados Unidos.

Sin embargo después de años de ir mejorando las técnicas de pesca y de ser de las flotas pesqueras que tiene cero captura de delfines, el día de ayer 25 de abril de 2017, la Organización Mundial de Comercio, dio su fallo y habilitó al Gobierno de México de cobrar 163 (ciento sesenta y tres millones de dólares) anuales, por el daño económico que causa el Gobierno de Estados Unidos al no permitir que México etiquete su atún de exportación en ese país con el sello “Libre de delfines”.





La forma de pagar no es directamente en efectivo, sino en productos estadounidenses que gocen de beneficios arancelarios, cuestión que ya está analizando la Secretaría de Economía junto a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca.

Ésta fue la segunda batalla ganada, ya que en 2015, México había ganado la batalla de 35 (treinta y cinco) años donde la OMC falló en que Estados Unidos debía eliminar las restricciones de comercialización del atún mexicano en su territorio. La guerra legal anterior se derivó de la decisión de México en 1980, de proteger sus aguas y su territorio de pesca, que estadounidenses habían explotado ilegalmente.